Tanta prisa para no saber luego adónde se va,
Salvo a una caja de zapatos,
Hogar de almas sin aire, sin luna
Ni pasado ni futuro al que mirar.
Quizá sea esquivo,
Puede que arrastre un peso sin igual,
Sobre hombros de hombres caídos por hambre,
Que ahora pueblan su espacio sideral...
¿Y también en propiedad?
Porque una vida sin vivirla
Es pretender que las alas vuelen sin plumas,
Que la arena nade en las branquias
Y sus dueños, los pobres peces,
Repten loma arriba de una montaña.
Si es ésta la idea de cordura,
Sea la locura quien justicia administre
En calidad de magistrada.




