No hay peor pérdida
Que en la que dejas de ganar,
Siendo tú mi único
Coste de oportunidad.
Una falta de coherencia
Que brilla por su oscuridad.
Pozo y fuente de neblinas
Ahogadas en su propio vendaval,
Cuenta y repíteme ese cuento
En que tú y yo levamos anclas
Y nos hacemos al ancho mar.
Quiéreme y quiere que te quiera
En nuestro alijo de ideas,
Contrabando perpetuo
Nuestra creación.
Nocturnidad y alevosía
Nuestra condición,
Que con alegría no exenta
De mutua envidia y picardía...
¿Ganar? Cielo y tierra
A partes iguales y en su justa medida:
Eres mi dicha y mi ruina,
Mi muerte y mi vida,
El Todo y la Nada...
Un crepúsculo teñido de alborada.
Y al horizonte lo sobrevuela mi alma.
