En la era de los Mundiales
Tutelados o privados,
Rebasar cualquier límite,
De antemano, fijado,
Es elevarlo al peor delito
Por los Códigos actuales
Tipificado.
Y para mayor desfalco,
En calabozos a un Baobab
Hallarás,
Pues es el único animal
que camina con las manos...
Y los pies,
Su cabeza van coronando.
«No es opinión, sino doxa»,
Dirían los célebres Griegos
A los antiguos Romanos,
Entre equis y tantos palos.
¡Dar la bienvenida
Al sentido común...
Quebrado!
