Era noche de Luna llena
Sobre la tierra que parió una cierva
Cuando huía de sus ojos tristes
Ahogados en cercana alberca.
La esperanza del rayo de plata
Vio diluirse en el agua ingrata,
Cuyas ondas de quietud errante
A su alma emboscada ululaban.
En verdad, simples fetiches
Su fértil y animosa camada...
Un puñado de simples títeres
O la imperante vanguardia.
