Así, la vida pasa,
En silencio,
Cual ente sin ruido
¿O es tan sólo el crujir
De pisadas en manto albino?
Huidizo...
Así, como un soneto,
Nos ata a versos medidos,
Estrictos, cual piedra a su nicho.
Acuarela de ocres
Que a marrones relega
Al inhóspito anhelo,
Islote desierto cuyo verde
Es pasto de llamas,
De un deseo inconcluso.
Escarcha...
Se presenta, entonces,
Cual paleta de colores
Que nos sume en eterno acertijo:
¿A qué hora acaba este recreo?
Así, la vida pasa.
Pasa la vida,
como un soneto.


