Noche peregrina...
Dejando vas tu herencia
Que el insomnio culmina
Con la sombra de luna llena.
Esas son tus azucenas
Que a paso de cosaco siembras
Y derrites todas las cadenas
De una vida errática, azarosa.
Quizá palíndroma,
Pues vuelves al punto de partida.
¿Acaso eres, vida, simple broma
Que tan sólo dura dos días?
No eres quien dices ser,
Sino simples cosquillas
En un jardín de espejos
Donde se miran las golondrinas.
