Antes me veías.
Ahora, no me ves.
Me acechas
Y esperas que ponga
Mi otra mejilla,
Como mueres por que
El lustre de tus zapatos
Bese, pero de rodillas.
Te crees arriba,
Pero abajo, a todos,
La tierra nos sepulta.
Al desnudo vinimos.
Al desnudo vestimos.
Pero tú pareces
No haberlo entendido.
Olvidaste que a ambos
Una madre nos ha parido.
¿Serás acaso quien oficie
El entierro de esta sardina?
Recuerda que antes...
Me veías.
