20 diciembre 2014

Las Heridas del Corazón



Son tantas las heridas del corazón
que a modo de puñaladas inscritas
aporta cada una su interrogación,
pidiendo a una su terrible solución:

contesta, ¿qué somos entonces tú y yo?
Esta es la perpetua cuestión maldita
cual nunca ha habido de aquí a su fundación.
Sorpresiva, es causa ahora de ilustración:

qué somos, íntimos amigos somos
y tanto que a confidentes llegamos...
En enormes tomos albergábamos

días y noches a que aspirábamos
cuando, al fin y al cabo, nos decíamos
que "lo uno y también lo otro y amantes somos".

19 diciembre 2014

Será mi Locura



Será mi trance, será mi locura
mas veré siempre tu hermosura.
Ni con talante ni compostura
podré toda admirar tu cordura

en aciagos tiempos colmados de amargura.
Serás sola tú la armadura
que a las “piezas” mantenga en moldura.
Eterna, lo bueno y malo en flexura,
milenaria ilusión que aún perdura

con el fin de a nosotros cambiarnos la textura
de indefensa piel sometida a tortura
por una impávida “mano oscura”
que a siniestro y diestro se apura
en acallar las voces con puntos de sutura.

Mas tu cálido aura me abraza en dulzura,
cual sufrida madre me acuna
en época de extrema frescura
que hasta levanta en uno ternura. 





16 diciembre 2014

Basta





Basta
de inmundicia de este mundo lleno,
en que el amor fraterno no es ya tan pleno.

Basta
de diplomáticos demonios del duelo,
quienes vienen aprisa malversando el Sueño.

Basta
de los que marcharon bajo el olvido,
bien si cabe para no perder el sentido.

Basta,
pues volverá alguien más valiente y su denuedo
que siempre se embelese del apego.

Basta
de sardónicas arengas y rezos
de sotana y alzacuellos mastuerzos.

  Basta,
por las deidades todas que ha habido,
y así “remonte” el mundo Su Partido.


08 diciembre 2014

Déjame

 
Déjame ser tu lienzo
para que en él pintes tus sueños.
Recuerda en pretéritos tiempos
la esencia de mis besos.

Mis ojos de ceniza se tiñeron,
mas cómo siento si preguntasen
contestaré que bien,
aunque a veces no me tenga en pie.

Momentos de luz y nitidez
estos ojos cual ángeles vieron
en un mundo guiado por ecos
de ciudades de vida enfermiza,
llena, hasta el punto en que horroriza.

Y es que el dolor no se amortiza:
Atados por lazos de púrpura espesura,
inanimados seremos
en la Idiosincrasia más absurda.

La esencia de mis besos
recuerda en pretéritos tiempos.
Y para que en él pintes tus sueños,
déjame ser tu lienzo.