Cimbrea el deseo en el suelo.
¿Qué vendrá después?
¿Qué acontece luego?
No tengo idea, ni quiero saberlo.
Despojada de toda fuerza,
Que venga lo que quiera...
Como si no acabara viniendo...
¡Aunque no acabe viniendo nada!
¿Y si lo que estoy diciéndote,
Y si lo que escapa de estos versos
Es en sí el propio poema?
¿Por qué...
Tú también naciste
sabiéndolo.
